Ansiedad por los hidratos de carbono


¿Sabes una cosa? La mayoría de la comida que compramos en el supermercado está plagada de hidratos de carbono.

¿Son malos los hidratos de carbono? Pues depende de cuáles se consuman y cuánto se consuman, pero lo que está claro es que debe haber una proporcionalidad en el consumo de nutrientes a lo largo del día, y no podemos centrar nuestra alimentación casi únicamente en el consumo de hidratos de carbono.

Si llevas mucho tiempo comiendo lo que se considera de forma “normal”, incluso haciendo dieta, y estás viendo que no solo no adelgazas, sino que además estás cogiendo peso, comprueba bien los etiquetados y seguro que saltarán las alarmas.

carbos ocultos

Un ejemplo de cómo meten hidratos hasta en aquello que veíamos imposible

Voy a contaros un claro ejemplo de lo que os digo. La pena es que no tengo fotos de ello, pero prometo hacerlas la próxima vez que vaya al súper.

Ese día, quería comprar queso rallado para utilizarlo en unos spaghettis. Siempre utilizo la misma marca, pero ese día vi una oferta de un queso que salía a mitad de precio y lo eché en el carrito de la compra. Tonto fuí de no haber mirado la etiqueta allí mismo, pensé que era queso y que poco engaño podía haber ahí.

A la hora de la comida, me puse en el plato en la mesa y espolvoreé ese producto por encima. Comí tranquilamente, y la verdad, no estaba malo de sabor. Fue en la sobremesa cuando me dió por mirar el etiquetado y ver la porquería que acababa de comprar.

Normalmente el queso tiene un alto porcentaje de grasa y un bajo porcentaje de hidratos de carbono. Esto apela a la lógica. Ahora bien, con este queso era justo lo contrario. Si en un queso normal (estoy hablando sin saber datos exactos), hay 2 gramos de hidratos por cada 100 gramos y 50 de grasa, en este queso había 10 de grasa y 40 de hidratos. Justo al contrario !

Que alguien me explique cómo es posible que un “queso” tenga una cantidad tal de hidratos de carbono !

Granito a granito se hace una montaña

Y este es solo un ejemplo de cómo podemos meter en nuestro cuerpo numerosos carbohidratos sin darnos cuenta.

Y como este hay miles de ejemplos: Ponte a mirar bien en la sección de yogures y verás que todos ellos tienen una gran cantidad de azúcar, mira la sección de embutidos y lo mismo …

Los hidratos de carbono son muy baratos para la industria alimentaria, por eso no se cortan un pelo en ponerlos en sus productos. Eso sí, luego lo envolverán en un paquete muy bonito, para que te entre bien por los ojos, incluso pueden destacar algunos supuestos beneficios que son más que dudosos.

Las consecuencias

Ni voy a hablar de diabetes ni de otros problemas de salud que pueden acarrear toda esta cantidad de hidratos ocultos.

¿Te has puesto a dieta y has sentido la necesidad de comer cosas prohibidas? Sí, esa terrible ansiedad, que casualmente se centra en los hidratos de carbono.

Es curioso, a cualquiera que le preguntes te dirá que siente necesidad por comer cosas como pizzas, chocolate, dulces de cualquier tipo … Casi nadie te dirá que quiere comerse un chuletón. Fijáos que esa ansiedad está centrada en alimentos muy ricos en hidratos de carbono. Esa gente necesita un “chute” de hidratos rápidamente, y esos son los platos que le vienen a la cabeza.

Tantos años comiendo hidratos sea de forma consciente o no ha hecho que tu cuerpo sea vea necesitado de comer ese tipo de “guarradas”, al menos de vez en cuando, y cuando no lo tiene crea esa ansiedad que tan bien conocemos.

La solución

No voy a hablaros de que dejéis de comer hidratos para siempre, pienso que una buena dieta tiene que ir acompañada de un consumo de estos nutrientes, pero debe ser con cabeza y sabiendo lo que hacemos.

Es muy sencillo, yo propongo lo siguiente:

  • Consumir, preferentemente, aquellos hidratos que sean integrales. Pan integral, pastas, arroz … todo integral, sin refinar. No pasa nada si consumes los refinados, pero estos son mejores.
  • Comerlos en su justa medida. Nada de grandes bocadillos ni de platos de pasta monumentales. Debemos comer algo lógico, y sabes muy bien a lo que me refiero.
  • Dejar de lado, en la medida de lo posible, los productos que estén demasiado elaborados. Bajo mi punto de vista es mucho mejor comprar un bote de queso fresco batido que los típicos yogures de toda la vida. En el primer caso, sabes muy bien lo que estás tomando, en el segundo no. Como ese muchos ejemplos, como mejor desayunar una tostada de pan que los típicos cereales (por muy “light” y mucha fibra que contengan).
  • Ser equilibrados en la alimentación diaria, comiendo cada día aquello que realmente necesitas, y no cometiendo excesos (como cantidades desorbitadas de algún alimento).

Con el pasar del tiempo, te acostumbrarás a esta forma de alimentarte y esa ansiedad desaparecerá. Es muy importante todos esos puntos, sobre todo el último, el del equilibrio, pues solo de esa forma no sufrirás en un futuro por comer aquello que no debes.

Pruébalo y verás que esa ansiedad por hidratos de carbono acabará desapareciendo, y no solo eso, sino que realmente comenzarás a perder mucho peso. Por supuesto, deja tu experiencia en los comentarios 🙂

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21 abril 2013 Sin Comentarios
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